Y a quienes van a comprar una casa, también.

Otra cosa es el día a día, el cocinar, usar los baños, la ropa pendiente de plancha, el “ya bajaré mañana la basura”, las cartas por abrir sobre la mesa, o las piezas de lego que asoman bajo las alfombras…

Por eso nos gusta ver las fotos de las revistas de decoración o el mismo catálogo de IKEA: casas “de revista”, ordenadas, con cada detalle justo en su sitio, cuartos de baño para relajarse que parecen un spa, cocinas de ensueño en las que las encimeras se ven porque no están enterradas bajo mil cosas (parece que están ahí para trabajar a gusto y hacer galletas en familia), sin tablas de planchar ni montones de ropa por recoger…

Casas de revista que no nos venden muebles sino la emoción de un estilo de vida.

Cuando vamos a comprar casa y empezamos a ver las fotos que se publican encontramos pocas casas así, “de revista” pero, ¡ah!, cuando por fin vemos una… nos falta tiempo para llamar a la inmobiliaria que la anuncia para ir a verla cuanto antes (no vaya a ser que nos la quiten). ¡Esa podría ser la casa de nuestros sueños!

Tú, que vas a vender, ¿por qué crees que con tu casa debería ser diferente? Tu casa tiene que ser “de revista” porque a todos nos gusta imaginarnos viviendo así.

Ya sé que el día a día puede ser difícil pero, si vas a vender, no te queda más remedio que hacer algo con la imagen que tu casa va a dar, tanto en los portales inmobiliarios como durante las visitas: no vendes tu estilo de vida, vendes una casa en la que el comprador ha de poder imaginarse viviendo.

Si no sabes por dónde empezar, tienes dos profesionales que pueden ayudarte:

  • los organizadores profesionales (son maestros en ayudarte a eliminar lo que  no te sirve –y que llevas años resistiéndote a tirar- y organizar lo que sí necesitas),
  • y los home stagers (maestros en ayudarte a enseñar los espacios de tu casa por encima de la decoración y los objetos que puedas tener en ellos).

Los estilistas consiguen que las casas parezcan “vividas” pero nunca, nunca desordenadas o caóticas. Los fotógrafos no llegan y disparan sus cámaras tal y como se encuentran las casas que luego publicarán en las revistas. Hay mucho trabajo detrás.

Un home stager es el estilista. Si, además, es fotógrafo inmobiliario, conseguirá que tu casa parezca “de revista”, y los compradores vendrán.

Si quieres que la imagen de tu casa en venta apetezca desde su anuncio en internet, ya sabes que puedes contar con nosotros.